Hay momentos que son claves para que ya nada vuelva a ser lo que era. Hubo un momento y una hora indicada donde sucedió algo trascendente en la historia del skateboarding. Entre 1975 y 1978, California sufría de una sequía impresionante que dejó totalmente vacía las piscinas de las casas.
Hugh Holland andaba en su auto por Laurel Canyon Road, cuando algo llamó su atención. Un grupo de jóvenes de entre 13 y 19 años, estaban patinando dentro de estas piletas. Sin mucho pensar, frenó, agarro su cámara fotográfica y sin saber manejarla demasiado se puso a retratar a esos muchachos.
Sin saberlo estaba presenciando y congelando a los Z-boys, el grupo de jóvenes que cambió para siempre la historia del skateboarding. Un tal Tony Alva, Jay Adams y Stacy Peralta entre otros, volaban de un lado a otro y Hugh estuvo ahí durante tres años, fotografiándolos y siguiéndolos a donde ellos iban.
Holland ha expuesto otros trabajos fotográficos, pero sin dudas esta serie de fotos de skaters de los 70s, es icónica por el valor histórico de las imágenes.
“…Lo que me llamó la atención cuando los vi por primera vez andando en skate, en esos tubos de drenaje vacíos, fue simplemente el impacto visual, que a mi vista fue impresionante. Eran jóvenes figuras en una especie de ballet vertical a la luz de la tarde. Eso fue al principio, porque a medida en que me fui involucrando, los ángulos para documentar y explorar se volvieron interminables…”. Hugh Holland.