Cumple 65 años y es una de las marroquinerías con más tradición de Buenos Aires. Nace como una pequeña fábrica artesanal de guantes de cuero (que al día de hoy siguen siendo imbatibles) allá por los ochentas. Hoy en día, moderna, actual y vibrante, tiene más de 10 locales en todo el país, y colecciones que incluyen indumentaria, zapatos y carteras con lo mejor del cuero argentino. Estamos hablando de Lazaro, por supuesto.
Hace un par de años la marca tuvo un cambio muy fuerte. Lo que había empezado tímido como una línea de difusión con su línea Jet, más moderna y apuntada a un target bien trendy, fue lentamente invadiendo toda la colección, logrando hoy en día las piezas más cancheras de la temporada.
El cambio no solo tiene nombre y apellido sino que viene con el arte a cuestas. Con solo 31 años Anita Bossi Brandt es hace dos la directora creativa de la marca, y en su reinado la hizo pasar de una firma tradicional de marroquinería en Buenos Aires a un paso obligado a labora de conseguir accesorios con mucha onda. Siempre al filo de lo último, es ella la responsable del nuevo acercamiento de la marca a la movida online, y, no conforme con eso, está siempre a la vanguardia en nuevas intervenciones para sus diseños, como la aplicación digital de estampas hechas a mano en las clásicas totes de cuero.
Anita es multifacética, audaz, y tiene una energía que podría iluminar una ciudad entera. Conózcanla en 10 preguntas.
¿Cómo te presentas en un grupo de gente que no conocés?
Soy una persona muy amistosa y bastante extrovertida a la hora de vincularme con gente que recién conozco. Me es raro separar mi faceta laboral y profesional del cotidiano de mi vida, así que muy prontamente hablo de mi trabajo porque me apasiona.
¿Qué te inspira y a quién admirás?
De todo me inspira, no es uno solo el camino y la fuente. Consumo mucha música y cine, me gusta leer, ir a exposiciones, recitales, fiestas, y mirar a la gente en la calle. Todo inspira, todo es disparador. Las cosas y la gente. Admiro mucho a las personas inquietas, creativas, enérgicas, con iniciativa y empuje.
¿Cómo fue el camino que te trajo a donde estás hoy?
Hace 9 años trabajo en Lázaro y fue mi primer trabajo. Estaba terminando segundo año de Diseño de Indumentaria en la UBA y me surgió la posibilidad de hacer la entrevista. La tomé como aprendizaje, saber de que trataba una entrevista para ser diseñadora en una marca, armar mi portfolio (todo con trabajos de la facu). Y terminé quedando. Pasé por todas las instancias y roles que un diseñador puede pasar: Junior, haciendo fichas y buscando materiales; Senior, participando más del proceso de diseño e imagen, hasta llegar a ser Directora Creativa. Esta es mi cuarta temporada dirigiendo y siento que encontré un camino y una identidad sin perder el espíritu de la marca con su legados de 65 años en el mercado.
¿Cómo es tu proceso a la hora de ponerte a diseñar?
Soy bastante estructurada a la hora de diseñar, al menos para armar los cimientos de la colección. Hago un relevamiento de todas las pasarelas, marcas mega comerciales y lo que se está viendo en la calle. De todo ese menjunje pienso cuales son las tendencias que mejor pueden funcionar con Lázaro y armamos un board distribuyendo usos y necesidades de la colección. Desarrollamos la carta de color y texturas, y diseño herrajes o estampados exclusivos. Después es sentarse a dibujar sin parar, la parte más blanda e introspectiva del proceso, pero con el concepto de la colección bien asentado.
¿Quién fue y qué te enseñó tu mejor maestro?
Creo que tuve muchos maestros pero si tengo que pensar en alguien que siento que podría considerar indispensable en relación a lo que soy hoy como diseñadora, sería, sin dudarlo, Caro Ainstein. Fue mi jefa durante varios años en Lázaro pero nunca me hizo sentir eso, trabajábamos como un equipo, siempre me dio lugar y aprendí muchísimo a su lado. Siento que me formó para dirigir como es su manera, como un equipo con voz, donde todos participamos, donde reina el buen trato y el respeto. Mi mentora y mi amiga.
A la hora de armar una colección ¿Qué prenda es la que se lleva toda tu atención?
Tengo debilidad extrema por los zapatos, tanto diseñando como comprando. Hoy por hoy en lo único que me rapiño para hacer solo yo en las colecciones de Lázaro. Podría decirse que estoy hablando de un fetiche.
¿Con qué persona, actual o del pasado, te gustaría colaborar en una colección?
Phoebe Philo. Me parece que tiene un cabeza que sabe equilibrar brillantemente lo comercial y lo vanguardista. Que sabe armar colecciones que son interesantes para la mirada especializada y también para la consumidora que está por fuera del ámbito de la moda. Es el perfil que me gustaría lograr en mi como diseñadora.
¿A qué lugar te mudarías sin pensarlo dos veces?
A New York. Mañana mismo.
¿Qué parte de tu rutina no cambiarías nunca?
Pocas cosa disfruto tanto como estar en mi casa post trabajo. Encontrarme con mi amiga con la que vivo (y adoro) y tomarnos un vinito mientras nos ponemos al día y preparo la comida. Un momento 100% auténtico, relajado y catártico.
¿Cuál es tu frase de cabecera?
Creo mucho en el karma y en la reciprocidad. Mi frase de cabecera la tengo tatuada y la considero un mantra personal:
“Pensalo bien. Hacelo bien. Portate bien. Me porto bien.”