Paraná es una marca que arrancó en Buenos Aires hace unos 3 años, producto de una necesidad muy concreta: “conseguir muebles de diseño y a un precio razonable sin morir en el intento”. Rocío Araujo, su diseñadora, se dedica al Diseño Interior y siempre tuvo una fascinación especial por la carpintería y el mobiliario. Como resultado de estos dos factores, comenzó a diseñar y producir sus propios muebles para mis proyectos.
Dividen su trabajo en dos campos de acción. El Diseño Interior como proyecto integral en el que trabajan con el espacio como herramienta y pauta para el diseño del mobiliario, ajustando los muebles al lugar específico que van a ocupar. Pero también trabajan con el diseño de piezas individuales destinadas al público en general, con productos funcionales, versátiles y fundamentalmente accesibles.
La inspiración a la hora de hacer muebles la toman de diferentes lugares. Ikea y Muji son los gigantes, que les dan la pauta de que los muebles deben tener un proceso de producción que responda a una lógica racional y estandarizada, para poder reducir los costos de producción y volverlos finalmente accesibles. Pero también toman ideas de productores más pequeños, pero no menos interesantes, como Marc Morro o Alki para su diseño.
Su producto estrella es el sillón modulado. Está compuesto por 4 módulos, que dispuestos de una u otra manera brindan múltiples variables de armado, según la necesidad de quien lo use: puede ser un sillón de 2, 3 o 4 cuerpos, como así también la base de dos camas individuales, o de una cama matrimonial para huéspedes, también puede usarse como butacas individuales de un cuerpo, etc. Existe la posibilidad de adquirir cada modulo por separado lo cual permite al usuario armarlo y diseñarlo a su gusto, sus asientos y respaldos están resueltos no con tapicería, sino con fundas lavables, intercambiables y reemplazables en caso de ser necesario. Esta última condición aporta una interesante solución a la vida útil del producto.
Para construir sus muebles usa álamo, una madera noble, visualmente bella, sin nudos, de una veta fina y sutil y fundamentalmente local y al alcance de la mano. Se produce a orillas del río Paraná (de allí el nombre de la marca) y llega a nuestra ciudad muy fácil y rápidamente en barco, lo cual la vuelve una madera mucho mas accesible que el resto de las opciones en el mercado.