Esta serie de fotos de Langdon Clay en las calles de Nueva York fueron tomadas en los años 1974 y 1976 y tienen la soledad de las pinturas de Edward Hopper.
“Un gran trípode, una Leica, un lente de 40mm, una película de Kodachrome y dos años de vagabundeo”, escribió Clay, de Mississippi. “Era la fotografía de la calle misma. Un coche. Un fondo. Tan sencillo. La noche se convirtió en su propio color”.
Hoy, cuarenta años después, Steidl ha publicado el libro Langdon Clay: Cars: New York City, 1974-1976 con 115 retratos de estos autos tanto hermosos como maltratados.